8/10/14

EurosteamCon 2014: Crónica de un viaje a lo desconocido

Las fotos las hizo Rolando y la historia es de Romana :), espero que os guste:

Los intrépidos aventureros preparados para un día de fuertes emociones

Pero siempre después del té.

Los miembros de la expedición "EuroSteamCon 2014" acuden al punto de encuentro preocupados por la adversa climatología.

Afortunadamente, el gran cenador del parque les permite disfrutar de un alegre pícnic bajo techo mientras discuten acaloradamente sobre los misteriosos geroglíficos cretenses que lo adornan

Llega la hora de reponer fuerzas. La jornada promete ser agitada y es mejor afrontarla con un estómago lleno

Los miembros de la expedición se protegen del frio y la lluvia según la costumbre de cada uno de ellos

Dos miembros de la expedición, tras vencer ciertas dificultades con el laberinto ornamental regresan con noticias de la existencia de un misterioso sistema de cavernas

"Al menos servirá para protegernos de la lluvia" Comenta el siempre pragmático Wilkinson

Dos miembros de la expedición preparándose para el descenso. " Puede ser un lugar peligroso" comenta Monsieur le Capiten.


"El Gabinete viene preparado para cualquier eventualidad" replica el Sr. Aguín a la vez que desenfunda su arma y enciende su lámpara Ruhmkorff.

Comienza el descenso.

Sorprendentes descubrimientos en la pared de la caverna. "¡Son camellos!"

Los túneles parecen no tener fin

Los expedicionarios están perdidos sin remisión

El Sr. Wilkinson, como de costumbre, es el primero en encontrar una posible salida.

Pero muchos de los caminos resultan impracticables.

Aunque finalmente, los expedicionarios encuentran la entrada a un mundo desconocido. "¿será ésta la entrada del inframundo?" "No, esta no es" murmura entre dientes Lord Lufas.

Unas ruínas parcialmente cubiertas de exuberante vegetación reciben a nuestros héroes

Acaloradas discusiones sobre la naturaleza del lugar "¿Acaso habremos emulado al Prof. Lindenbrok?¿O será éste un mundo perdido?"

Los expedicionarios se adentran en un mundo olvidado por el tiempo

"¡Seguidme, conozco el camino!"

Mme. Adèlé posa sonriente frente a una de las horrorosas gárgolas que decoran las paredes.

Se suceden las sorpresas

"Claramente se trata del mítico reino subterráneo de O rei Cintolo".

"Por otro lado, podría equivocarme". 

"En cualquier caso, a juzgar por los grabados se trataba de una civilización muy avanzada".

Un misterioso templo surge en mitad de las aguas de un pequeño lago. 

"Parece un lugar adecuado para un refrigerio"



Las ruinosas estatuas sólo permiten adivinar cuál sería el aspecto del lugar en su época de mayor esplendor.


"¿Quién erigió este lugar? y, sobre todo ¿Con qué propósito?"

"Me recuerda a los pantanos de Darwinia, donde vuelan los Dracobates". 


Mientras que la mayor parte de los expedicionarios admiran fascinados las ruinas, el empresario no puede evitar plantearse los costes y beneficios de una línea de ferrocarriles subterráneos.


La camaleónica guardaespaldas darwiniana se pregunta si le pagan lo suficiente para esto.

Siempre hay tiempo para unas fotografías de recuerdo.

Aunque nunca hay que darle la espalda al fotógrafo

"¡Descarado!"

Nustros héroes avanzan por un estrecho desfiladero.

Aunque algunos se lo toman con más calma que otros.

Monsieur le Capiten estudia los frisos. 

Una foto para portada del Times: "Orgullosos aventureros descubren un mundo perdido"

Pero todo el mundo quiere llevarse un recuerdo...




O descubrir cómo funcionan las misteriosas máquinas de los grabados.

"¡Cáspita, un tobillo!"


Hasta el retratista desea ser retratado.

Pero no tampoco acaba de comprender esta antigua tecnología. 

Pero aún queda mucho mundo por explorar

"Deberíamos intentar llegar a aquella cima"

"Hace tiempo sugerí que las antiguas civilizaciones podrían haber buscado refugio bajo tierra escapando de la devastación causada por las bandadas de Krákenes aéreos...

... Y me llamaron loca!

"Este lugar le encantaría a la niña. Una lástima que esté en el internado".

No todo el mundo tiene inquietudes científicas. Algunos sólo buscan un blanco sobre el que ejercitar su puntería. 

Y, a pesar de todo, hay tiempo para el romanticismo...

Y para la diversión... 

O incluso para preocuparse por si en casa los trenes siguen llegando a su hora. 

Por no hablar de los cotilleos.


O para aprender algo nuevo sobre la economía.


Aunque en Darwinia no estén muy de acuerdo.

Y continúa el ascenso

Al parecer, no somos los primeros europeos que llegan hasta aquí.

"¿Qué habrá sido de estos pioneros?¿Quién ha esculpido sus efigies?"

Quizás nunca lo sabremos. 

Este lugar guarda celosamente sus misterios.

Y tal vez aún no haya llegado el día de desvelarlos por completo

Unas escaleras de piedra conducen a lo que parece ser el objetivo que la expedición se ha marcado 

Y nuestros exploradores no quedan decepcionados: Un colosal león de piedra vigila la ciudad que se extiende a sus pies.

"Es el segundo león de piedra más grande que he visto en mi vida"

" Se nos está haciendo un poco tarde, si queremos estar de vuelta a la hora de la cena"

Antes de comenzar el descenso, los aventureros disfrutan de un merecido descanso.

¿alguien recuerda el camino?

La discusión sobre la mejor forma de regresar es acalorada.

Muy acalorada...

Pero parece que la cuestión está a punto de dirimirse...

Se impone el punto de vista de Alicia

"¡Uy! ¿Le he dado?"

"Mejor asegurarse" Sin embargo, ha sido sólo un sofoco causado por la impresión

"La salida está por aquí"

De nuevo, toca internarse en las entrañas de la tierra.

Pero parece que la ruta descubierta por Lord Lufas no es la misma por la que habían llegado.

Nuestros expedicionarios dan vueltas y vueltas por el sistema de cavernas

Aunque nunca les preocupó el quedarse sin provisiones.

"¡Es una estalactita!" "¡Es una estalagmita!" " A mí me parece más bien una pérdida de tiempo"


Mejor tomárselo con calma.

" ¡Veo una luz!"

Finalmente consiguen salir a la superficie. 

Llega el momento del adiós y las despedidas.

"Creo que nos hemos saltado la hora del té" 

Pero se van con la firme intención de regresar algún día con una expedición más numerosa.

Cómo participante de esta expedición puedo decir que los hechos son verídicos tal y cómo se cuenta en esta crónica. Qué decir que las inclemencias del tiempo no nos impidieron pasar un día maravilloso y divertido. Y la compañía del resto de expedicionarios inmejorable. Estoy deseando repetir ;)